Lima, 31 de diciembre de 2025. El Ministerio de Energía y Minas (MINEM), representado por el viceministro de Hidrocarburos, Luis Enrique Jiménez, se reunió el 29 de diciembre de 2025 con representantes de los productores de palma aceitera de San Martín, Ucayali, Huánuco y Loreto, así como con un representante de la Asociación Peruana de Agroindustriales del Azúcar y Derivados (PERÚ CAÑA), a fin de revisar los avances en la actualización de los reglamentos de la Ley 32276, norma que modifica la Ley 2854, Ley de Promoción del Mercado de Biocombustibles.
Durante el encuentro, los representantes de los sectores de palma y caña de azúcar advirtieron que el proceso de actualización normativa presenta un retraso superior a 180 días, lo que viene generando incertidumbre regulatoria. Esta situación —señalaron— afecta las inversiones y frena el desarrollo de la industria nacional de biodiésel y etanol, con impactos negativos en las agroindustrias, al desaprovecharse un mercado que podría ser atendido por la oferta local.
Asimismo, los palmicultores solicitaron al Poder Ejecutivo viabilizar el incremento de la mezcla de biodiésel (B100) con diésel, de 5% a 7.5%, considerando el excedente de producción de aceite de palma, estimado en más de 100 mil toneladas, así como un volumen adicional de 180 mil toneladas que se incorporaría a la oferta como resultado de las siembras realizadas entre 2020 y 2025 (más de 55 mil hectáreas).
A pesar de que el país proyecta un horizonte de mezcla de 20% de biodiésel con diésel (DB20), en más de 14 años la mezcla se ha mantenido en 5%. En contraste, países productores de palma como Colombia (10%), Indonesia (40%) y Malasia (20%) han superado sus metas iniciales, evidenciando —según indicaron— su compromiso con la sostenibilidad ambiental, la diversificación de la matriz energética y el ahorro de divisas al reducir importaciones. De igual manera, en la región, Argentina y Brasil registran mezclas superiores a la del Perú: 7.5% (con tendencia a volver al 10%) y 15%, respectivamente.
En este contexto, el viceministro del MINEM reafirmó su compromiso de impulsar el marco normativo que reglamenta el mercado y la comercialización de biocombustibles en el país, con el objetivo de fortalecer la producción nacional y dinamizar el sector mediante una mayor participación del biodiésel y del etanol en la mezcla con el diésel y la gasolina.
Por otro lado, los palmicultores destacaron que la agroindustria de la palma aceitera cuenta con 21 plantas de extracción de aceite crudo ubicadas en San Martín (5), Ucayali (14), Loreto (1) y Huánuco (1). En conjunto, disponen de una capacidad plena de producción de 590,832 toneladas de aceite crudo de palma, volumen que permitiría, sin inconvenientes, abastecer a la industria de biodiésel ante un aumento de mezcla de 5% a 7.5%. Además, entre 2026 y 2027 se prevé ampliar las inversiones para instalar al menos tres nuevas plantas de extracción, sustentadas en la expansión de nuevas áreas de cultivo de palma aceitera.
En ese sentido, desde los sectores de palma aceitera y caña de azúcar consideran injustificado que el país dependa de biodiésel y etanol importados —principalmente aquellos que ingresarían con prácticas desleales de comercio— cuando dispone de capacidad productiva e industrial suficiente para abastecer su mercado interno de manera competitiva y sin subsidios.